Oh, la libertad!

Hace dos semanas todavía era un esclavo de las notificaciones.

Whatsapp, Facebook, Twitter, Instagram, Telegram, Skype, Mail, SMS, iMessage, Facetime, y algunas otras.

Y entonces ya harto, en vez de simplemente desinstalarlos, busqué un poco y encontré la solucion. Deshabilitar las notificaciones.

No tengo por que estar disponible las 24 horas del día para todo el mundo, o si?
Tengo cosas que hacer, y lugares donde estar. No vivo para resolver sus problemas. Aprendan a usar el Internet. Google es su amigo.

Hay una lista para los que siempre estoy, sin importar la hora. Pero es corta. Muy difícil para entrar, y para los nuevos muy fácil para salir.

Para todos los que están fuera de esa lista: Estoy cuando esté, para quien yo quiera, cuando quiera estar. Hay algo urgente? Llámame, si puedo hacer algo, lo hago.

En esas mismas 2 semanas solo he recibido UNA llamada de alguien para saludar y preguntar como estoy. Y fue de alguien de la lista.
Ven? Por eso ella esta ahí. :)

Recibir una notificación, y sacar el teléfono a media conversación, comida, o a media película y ponerse a platicar con alguien es lo mismo que decir: “Abrete, esto es mas importante”.

No es divertido. Lo mismo que estar viendo el teléfono cada 5 minutos a ver si alguien te escribió que se acaba de bañar o que no encuentra su pluma, algún chisme o cosas sin importancia. Es de mal gusto. Como si cualquier cosa, por mas insignificante que sea, es mas importante que tu, o si prefirieran estar mejor en otro lado, o con alguien mas. Mal, mal, mal.

No hay nada como salir con alguien y no ver su teléfono hasta que al final de la noche le preguntas que hora es, y como tampoco trae reloj, no queda de otra.

:)